Rebeca Domènech
La gran noche del Principado de Mónaco se ha apoderado, un año más, de todo titular. La Salle des Étoiles del Sporting de Montecarlo ha congregado, hace apenas unas horas, a la familia real monegasca, miembros de la alta sociedad y figuras internacionales con motivo de la celebración de la 69ª edición del Baile de la Rosa. Un evento de lo más ansiado, ya no solo por su carácter benéfico, sino por ser considerado uno de los acontecimientos más exclusivos llevados a cabo. La princesa Carolina de Mónaco ha vuelto a ejercer de anfitriona, de nuevo, deleitándonos con una elegancia innata que también hemos visto de la mano de sus hijas Carlota Casiraghi y Alexandra de Hannover.
Sofisticación a la que también se han acogido Charlene de Mónaco y Beatrice Borromeo. Y no únicamente a través de sus elecciones de indumentaria, también gracias a los exquisitos peinados que han elevado los atuendos en cuestión. ¿Te animas a analizar cuáles han sido los looks de belleza por los que las royals se han decantado para una noche tan especial?
El ‘messy bun’ de Carlota Casiraghi
La hija mayor de Carolina de Mónaco se ha perfilado, con el curso de los años, como una de las mayores fuentes de inspiración para cualquier adepta a la industria. Carlota Casiraghi, para la presente edición, se ha enfundado en un vestido-corsé perteneciente a la colección Alta Costura Otoño/invierno 2024-2024 de Chanel, pieza que no solamente ha exprimido al máximo con el fajín de brillantes en la zona de la cintura, sino también con el peinado por el que ha optado.
A diferencia del Baile de la Rosa de 2024, que se presentó con un semirrecogido de aires coquette, ha decidido causar sensación con un messybun alto –también conocido como moño deshecho– técnica con la que ha vuelto a confirmar que los peinados desenfadados son su seña de identidad más absoluta.
El tocado trenzado de Beatrice Borromeo
La esposa de Pierre Casiraghi, además de lucir un vestido chifón en rojo vibrante de Alta Costura Primavera-verano 2020 de Dior, ha sorprendido con un trenzado a modo de tocado. Un glamuroso recogido de coleta con trenza enroscada. Una propuesta con la que no ha triunfado solo por sus características naturales, pues el elemento destacable de dicho look beauty ha sido, sin lugar a dudas, el broche Bird on a Rock, de Tiffany & Co., siendo este un verdadero icono de la casa.
La melena ondulada de Alexandra de Hannover
No es la primera vez que Alexandra de Hannover demuestra que ha heredado el estilo de su madre. Para esta edición del Baile de la Rosa, la hija menor de la princesa ha confiado en el poder de las melenas sueltas, ligeramente onduladas. Una apuesta delicada y elegante a partes iguales que, sin duda, es perfecta para otorgar el mayor protagonismo a la indumentaria. En su caso, recordamos que ha caído rendida ante un espectacular vestido en rosa chicle de mangas drapeadas y falda voluminosa de Giambattista Valli.
El moño con mechones de Charlene de Mónaco
La esposa del príncipe Alberto II, por su parte, nos ha convencido al instante con un romántico recogido, logrado a partir de melena envuelta a media altura y mechones sueltos en ambos laterales, encargados de enmarcar el rostro de la royal. Además, la exnadadora olímpica ha llevado la raya en medio en la zona más cercana a la frente, detalle que aporta al resultado una mayor naturalidad y frescura.
La media melena de la princesa Carolina
No podemos terminar este análisis sin antes sumergirnos en la apuesta de la gran anfitriona de la noche. Carolina de Mónaco ha conjugado su vestido de inspiración nupcial con un peinado de lo más acertado. Una melena suelta con flequillo ladeado y puntas algo onduladas, para alcanzar un acabado al nivel de la gala.