Raquel Hernández Luján
Crítica de Materialistas, la nueva película de Celine Song (Vidas pasadas) con Dakota Johnson, Pedro Pascal y Chris Evans como protagonistas.
En pleno siglo XXI la manera de relacionarnos es muy distinta a que teníamos antes y, en algunas ocasiones, incluso, encontrar pareja se convierte en un verdadero reto. Un proceso cuesta arriba en una sociedad desconectada e individualista que analiza sin tapujos Celine Song en su nueva película tras la exitosa Vidas pasadas: Materialistas, una propuesta mucho más comercial y discursiva.
Hay que dejar claro que no estamos ante una comedia romántica, aunque tenga en su núcleo un triángulo amoroso, sentido del humor y tenga algo de feel good movie en su tercio final, cuando tiene que llegar a una conclusión y darles un destino a sus personajes principales.
Su gran valor no está en esa resolución, que puede parecer más o menos acertada, sino en todo lo que nos cuenta entre tanto. Y no todo tiene que ver con el ámbito sentimental: hay muchos cruces de intereses y una reflexión profunda sobre aquello que buscam Materialistas es además una cinta muy enclavada en su localización de rodaje: Nueva York, con su alto estándar de modo de vida y la clase media-alta puesta bajo el microscopio. No es una película universal, aunque sí pone de manifiesto una tendencia que se incrementa de otras maneras en entornos diferentes como el uso de aplicaciones para encontrar pareja o “hacer match”.
Como decíamos, el medio en el que nos movemos ha cambiado: los lugares sociales y recreativos son cada vez menos el punto de encuentro en el que poder conocer a un futurible compañero de vida así que si no es una agencia de altos vuelos, será un algoritmo, pero cada vez externalizamos más la tarea de encontrar candidatos viables.
Algo más complejo que “cumplir requisitos”
Lucy es la mejor en su trabajo: ha batido el récord de su agencia consiguiendo compromisos matrimoniales y es una de las “emparejadoras” más cotizadas de Nueva York porque conoce al dedillo las necesidades de sus clientes, aunque sus expectativas siempre sean elevadísimas, cuando no imposibles de alcanzar.
Sin embargo, no lo tiene tan claro respecto a su propia vida: el mismo día que se reencuentra con un John, un antiguo amor, conoce a Harry, un verdadero unicornio en el mercado sentimental. Y es que lo tiene todo: es rico, atractivo, caballeroso y no tiene vicios ocultos. Todo un caramelo.
Harry cae prendado de Lucy, a la que trata de seducir desplegando todos sus encantos mientras que ella se muestra reticente. Es cierto que tiene todo lo que busca en un hombre pero, ¿está enamorada o solo obnubilada? ¿Tiene algún futuro con John o debería seguir la voz de la experiencia y apartarse de él a pesar de que siga despertando en ella sentimientos que preferiría olvidar?

Cuando se piensa en el amor y en particular cuando una persona se abre a la posibilidad de encontrarlo de manera activa, son muchos factores los que se vuelven determinantes y nuestra protagonista, interpretada por una Dakota Johnson juguetona pero también pragmática y elocuente sabe que lo que entra en tela de juicio es el autoconcepto y el “valor” que le damos a las personas.
Ese conjunto de cualidades, desde físicas hasta económicas, relativas a valores y credos que componen a los candidatos, cotiza en un mercado en el que están al alza los hombres altos y con pelo y las mujeres jóvenes exuberantes.
Cuando puedes elegir, eliges el pack completo, pero la realidad es otra: nos enamoramos también a pesar de las imperfecciones, de las distancias ideológicas y de los pragmatismos. Si el amor fuera como las matemáticas, solo habría que despejar la incógnita de la ecuación, pero intervienen muchas variables que no se pueden cuantificar ni expresar de manera aislada.

Song demuestra una vez más con esta película que es capaz de hacer que salten chispas entre los intérpretes, logrando una química fabulosa entre ellos y concitando todo el interés de la audiencia en dilucidar lo que piensan más allá de los comportamientos que exhiben.
Materialistas es una película con mucho más contenido y profundidad de lo que puede parecer en un principio, aunque termine optando por un desenlace algo naif que le reste enteros a la propuesta en su conjunto. Con sus defectos, es interesante y se puede extrapolar a la forma en general en la que nos relacionamos y lo que esperamos no solo de nuestras parejas sino también de familiares y amigos.
En suma, el valor que les damos a las personas que no se ciñe solo a cómo son, qué tienen o a qué aspiran en la vida, sino cómo nos hacen sentir y cuánto nos pueden aportar por el mero hecho de estar a nuestro lado, aunque no se alineen con nuestr. Puede parecer cursi, pero es una materia digna de reflexión.
VALORACIÓN:
Materialistas tiene un discurso interesante y diálogos afilados y complejos, además de contar con interpretaciones afinadas por parte de un reparto carismático y entregado. Al final, eso sí, le falta pegada.
LO MEJOR:
El triángulo amoroso es una excusa para radiografiar el panorama de las relaciones y los compromisos en un contexto muy particular. Tiene miga.
LO PEOR:
Decepcionará a quienes esperen una comedia romántica porque no lo es y el final puede resultar algo empalagoso.
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