Aunque para muchos esto resulta escandaloso, para otros la tensión entre estos personajes se hace evidente en una escena de “Luna Nueva”, durante la cual el doctor Cullen se encarga de curar el brazo herido de Bella; pero ¿sabías que de acuerdo con los libros esta escena tiene un trasfondo mucho más profundo de lo que se dejó ver en la película?
Para nadie es nuevo el hecho de que, en las adaptaciones cinematográficas de libros se omitan muchos detalles que, para quienes leyeron las obras, son cruciales en la trama y en esta ocasión les vamos a dar la razón. Ya que, si se hubiese ahondado en el pánico que Bella le tenía a la sangre, habría sido mucho más sencillo interpretar la interacción de la polémica escena de la segunda película de la saga de Crepúsculo.
¿Bella sentía “cosas de chava” por su suegro?
La respuesta corta de acuerdo con la saga es: no. Aunque algunos fanáticos tengan una especial inclinación por la idea de que Bella sintiera una atracción indebida por su suegro, lo cierto es que, los libros acotan que entre ellos solo existe una bonita amistad.
Respecto a la escena que ha generado tantos debates en redes sociales, hay que aclarar que, según la obra de Stephenie Meyer, cuando Bella todavía era humana se mareaba y se ponía muy mal ante la presencia de sangre, por lo cual, cuando en “Amanecer” tiene que beber esta sustancia carmín, Edward opta por dársela en un vaso de unicel que oculta su apariencia.
Esto también explicaría la actitud de Bella cuando Carlisle Cullen intenta curarla ya que, para no causar más conflictos, Bella intenta hacerse la valiente y para ello es necesario que no se centre en su herida, por lo que dirige toda su atención al rostro del papá adoptivo del que después se convertiría en su esposo.
De modo que, lo que se podría interpretar como un juego de miradas seductoras, en realidad es una manera de mostrar cómo Bella se concentra en su doctor para evitar desvanecerse por su hematofobia.







