Adriana C. Arellano
Han pasado 15 años desde que la industria musical despedía a Amy Winehouse. La cantante, que reinventó el jazz y lo fusionó con soul o R&B, fallecía a sus 27 años en julio de 2011 debido a una intoxicación etílica accidental. Un hecho que paralizó el panorama artístico y que ocurrió apenas un mes después de su último concierto; un evento que puso en jaque la seguridad y la salud de la exitosa intérprete. Los admiradores de la que fue una de las grandes divas de la música señalaron entonces al polémico entorno que envolvía a la figura de Amy, entre los que se encontraba su exmarido, Blake Fielder-Civil.
A pesar de que rompieran su matrimonio en 2009 —dos años después del ‘sí, quiero’ en 2007—, Blake había continuando siendo una constante en la vida de Amy hasta su muerte. Tras el fallecimiento de la cantante, el actor apostó por un perfil discreto y se alejó del foco mediático, optando por separar su lado más personal de la vida pública.
Ahora, y con el 15 aniversario de la muerte de la mujer que cambió su vida, Blake ha dado una de sus entrevistas más sinceras hasta la fecha. Una conversación en el podcast We Need To Talk en la que ha recordado una de las épocas más oscuras y tumultuosas, la cual estuvo marcada por la complicada situación que Amy estaba viviendo y el trágico desenlace de esto.
El actor señala a aquellos que le tacharon como “responsable” del fallecimiento de la intérprete de grandes éxitos como Back to Black o Valerie, subrayando que “nunca eludo ninguna responsabilidad”. “Si he hecho algo, lo reconozco”, continuaba expresando.
“Hizo lo que quiso”
En su alegato, Blake recordaba a todos aquellos que siguieron la trayectoria de la artista, recordando que la cantante era una “mujer muy fuerte” y con una “determinación” inquebrantable. Con esto, el que fuera su marido ha apostillado que “de ninguna manera la estoy faltando al respeto”, subrayando que “Amy hizo lo que quiso”.
“Aunque el alcohol empezó a hacerle daño, siguió adelante”, ha lamentado, admitiendo entonces que sí tuvo “parte de responsabilidad” en la situación que marcó los últimos meses de la vida de Amy.
Blake ha indicado que habría “iniciado” a la cantante en el consumo de heroína durante los años que estuvieron juntos en una relación intermitente —después de su ruptura, mantuvieron el contacto incluso mientras el actor cumplía su condena por robo y posesión de arma de fuego—, explicando que, por el contrario, ella habría “experimentado” con cocaína con una expareja.
“Nunca entendí, ¿acaso esta gente piensa que obligué a Amy a consumir drogas?”, se ha preguntado durante la entrevista, asegurando que “eso no fue lo que pasó”. “No estoy eludiendo mi responsabilidad”, ha insistido, lamentando la existencia de la “idea de que facilitara el consumo a diario… no”.
Blake ha asegurado que él “no era el traficante” que le había suministrado las drogas, desmontando las teorías acerca de que fuera él el causante principal del fallecimiento de Amy.
Además, ha aprovechado para recordar a su hermano, Freddy, quien murió por causas similares a las de la cantante once años después. “Nunca culpé a la persona que me ofreció drogas por primera vez”, lamentaba, indicando que “nunca he intentado culpar a nadie” de sus propias acciones. “¿Por qué lo haría?”, ha expresado.
Además, ha reiterado que bajo ningún concepto “intento decir que Amy era mala”, aunque sí ha señalado que “Amy no querría que siguiera aquí sentado quince años después diciendo que todo fue culpa mía”. “Me diría: ‘Haz las paces, cariño. Vamos. Diles la verdad'”, ha apostillado.
Finalmente, Blake ha lamentado que “éramos simplemente jóvenes adictos en ese momento”, subrayando que no se conocieron en esas circunstancias: “No lo éramos al principio, luego lo fuimos, y eso le puede pasar a cualquiera”.







