La tragedia en el Tecnológico: vidas apagadas en un segundo
Por [eduardo arredondo ]
Ciudad Juárez amaneció este domingo con un nuevo dolor que se suma a la larga lista de tragedias viales que tiñen de luto nuestras calles. Cinco personas perdieron la vida en un instante, en la avenida Tecnológico, cuando el exceso de velocidad y la imprudencia se cruzaron en una intersección maldita: la de Tecnológico y Centeno.
Según testigos, un automóvil Honda rojo se pasó el alto. Un simple acto de desatención —o de soberbia al volante— bastó para desencadenar el infierno. El impacto con una camioneta GMC fue tan brutal que ésta volcó y, en segundos, las llamas consumieron el vehículo. Dentro, tres mujeres quedaron atrapadas. No hubo tiempo, ni auxilio posible. Se extinguieron entre el fuego y la incredulidad de quienes presenciaron la escena.
En el Honda, la historia no fue distinta: el conductor y su acompañante murieron prensados entre los fierros retorcidos. Cinco vidas truncadas. Cinco historias que no llegarán a su destino. Solo un joven logró salir con vida, con lesiones graves y, seguramente, con un peso que lo acompañará por siempre.
Las sirenas llegaron tarde —como siempre parece pasar cuando el destino ya dictó sentencia—. Los peritos levantaron evidencias, los paramédicos hicieron lo que pudieron, y la calle quedó en silencio, con el olor del combustible quemado flotando en el aire.
Cada fin de semana, las noticias repiten la misma sinfonía de tragedias: exceso de velocidad, alcohol, distracción, semáforos ignorados. Pero detrás de cada titular hay familias destrozadas, hijos huérfanos, padres con el alma hecha pedazos.
Quizá la pregunta que debería estremecernos no es cómo ocurrió, sino por qué seguimos permitiendo que ocurra. En Juárez se ha vuelto costumbre manejar con prisa y sin conciencia. Nos hemos acostumbrado tanto al riesgo que ya ni lo vemos.
Cinco vidas perdidas en un cruce cualquiera. Y mañana, si no cambiamos, serán otras cinco.







