Chihuahua, uno de los estados más violentos de México durante este mes, enfrenta también un alarmante aumento en los casos de corrupción de menores, un fenómeno que se está intensificando tanto a nivel estatal como nacional. Según los datos más recientes del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) y la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM), durante el primer trimestre de 2025 se han registrado 54 víctimas menores de edad en el estado, un incremento significativo en comparación con los 39 casos del mismo periodo en 2024 y los 35 en 2023.
Este incremento coloca a Chihuahua en el quinto lugar a nivel nacional en cuanto a casos de corrupción de menores, detrás de estados como Guanajuato, Nuevo León, Estado de México y Baja California. A nivel nacional, el total de casos ha alcanzado los 686 en los primeros tres meses de 2025, lo que representa un incremento respecto a los 554 registrados en 2024 y los 564 en 2023.
El informe de REDIM, presentado en el marco del Día de las y los Niños, destaca que estos delitos contra menores de edad han alcanzado un máximo histórico desde que existen registros, alcanzando cifras nunca antes vistas desde 2015. Esto subraya la gravedad de la situación y la necesidad urgente de un enfoque más contundente para frenar esta problemática.
El artículo 201 del Código Penal Federal establece que la corrupción de menores incluye cualquier acción que induzca, facilite o procure a personas menores de 18 años a actividades que atenten contra su dignidad, como el consumo de sustancias tóxicas, la explotación laboral o sexual, y la pertenencia a grupos delictivos. En este contexto, el informe señala que los esfuerzos para erradicar este delito deben centrarse en la protección integral de los derechos de la infancia, y en la desarticulación de las estructuras de violencia y patriarcado que alimentan esta problemática.
Además, REDIM subraya la necesidad de sensibilizar a la sociedad y capacitar a las autoridades para asegurar que las víctimas reciban la atención y justicia que merecen. También hace un llamado a un cambio cultural profundo, que promueva la participación comunitaria y el respeto de los derechos de los menores, como medida preventiva y correctiva frente a este flagelo.
El aumento de los casos de corrupción de menores en Chihuahua es un reflejo de una tendencia preocupante a nivel nacional. Para combatir esta problemática, es fundamental que el gobierno, las instituciones y la sociedad en su conjunto trabajen de manera más coordinada, implementando políticas públicas efectivas que prevengan y sancionen este tipo de delitos, protejan a las víctimas y fomenten una cultura de respeto y dignidad para todos los niños, niñas y adolescentes del país.







