Jose Moreno
El reinado de Isabel II se convirtió en histórico no solo por su longevidad —70 años—, sino también por el legado que la propia Reina dejó a través de su vida, sus vivencias y las huellas que marcaron su trayectoria, convirtiéndola en una auténtica leyenda. Ahora, cuando están a punto de cumplirse los 100 años de su nacimiento, el Reino Unido se prepara para proyectarse a nivel internacional con una nueva marca que pretende rendir homenaje a la reina Isabel II.
Un tributo a la reina que marcó una época
Fue el 8 de septiembre de 2022 cuando, a través de un sentido comunicado, el Palacio de Buckingham anunció el fallecimiento de la reina Isabel II. Desde entonces, se han sucedido diversos homenajes destinados a mantener viva la memoria y la proyección de su figura. Con motivo de la conmemoración del centenario de su nacimiento, la Colección Real abrirá a partir de este verano las habitaciones privadas del emblemático Palacio de Holyroodhouse, en Edimburgo, que podrán visitarse por el público por primera vez en su historia. El recorrido permitirá acceder a los salones privados que formaron parte de la vida cotidiana de la Reina y de su esposo, el duque de Edimburgo.
Para ello, grupos reducidos de visitantes podrán participar en visitas guiadas especiales, acompañados por expertos durante 100 días, con el objetivo de conocer cómo vivía la pareja real en este histórico palacio. Una residencia que formó parte de los días más íntimos de la Reina y Felipe, quienes utilizaban la habitación principal con vistas a los jardines y al parque Holyrood, en el lado este del Palacio. Un lugar, que, según la Colección Real —encargada del acceso a la residencia— que las habitaciones ofrecerán una visión distinta de lo que hasta ahora conocíamos de quién un día reinó en Inglaterra. No por su decoración, que también, sino por el enfoque íntimo y personal de los rincones que un día formaron parte de la vida privada —y también institucional— de la pareja real.
Dentro de los apartamentos privados de la Reina
Las visitas guiadas, que abarcarán del 21 de mayo al 10 de septiembre, mostrarán los apartamentos de Isabel II, que forman parte de la Familia Real desde la época de la reina Victoria. Es por ello que la apertura de la residencia marca otra perspectiva más histórica, en la que supone una mayor apertura para desempolvar el misterio de lo que se esconde en esos rincones. Además, los visitantes podrán ser testigos de cómo la residencia se ha ido decorando con piezas de la colección personal de Isabel y Felipe, así como con objetos de la Colección Real que reflejan el amor que la Reina sentía por Escocia.
“El conocido amor de la reina Isabel II por Escocia tendrá un nuevo contexto a través de este acceso único y especial a los apartamentos privados, donde los visitantes disfrutarán de una nueva perspectiva tanto del uso formal como del más informal del palacio real de Edimburgo”, reza el comunicado distribuido por la Colección Real. Es por ello que la exposición no se limitará únicamente a visitar las estancias de la residencia, sino que tratará de mejorar la experiencia del visitante mostrando objetos que un día formaron parte de los miembros de la realeza británica. Y es que el recorrido real también mostrará una colección de arte privada de Felipe, duque de Edimburgo, que refleja el “profundo aprecio de Felipe por los paisajes y la vida silvestre de Escocia”.
Asimismo, otra gran parte del recorrido estará ocupada por algunas de las prendas más valiosas de la Reina. Algunas de ellas que hablan del profundo aprecio de la Reina por Escocia, y especialmente por el Palacio de Holyroodhouse, que comenzó a construirse en 1501 bajo el reinado –y la orden– de Jacobo IV, albergando multitud de Apartamentos que han sido escenario de encuentros, sucesos y hechos que han marcado la historia de la propia Isabel II. Ejemplo de ello es que, la Reina se hospedaba allí durante la primera semana de sus vacaciones –también conocidas como Holyrood Week–, otorgando un especial lugar al palacio que también fue escenario de encuentros de la Reina con grandes figuras de la política internacional, entre ellos la histórica visita del papa Benedicto XVI al Reino Unido en 2010.
Sin embargo, el momento más profundamente emotivo que han presenciado sus muros llegó tras el fallecimiento de Isabel II. El lugar que durante décadas acogió algunas de las escenas más cercanas y felices de la Familia Real fue también el escenario de su último regreso. Allí reposó el cuerpo sin vida de la Reina antes de su despedida definitiva. En aquel instante solemne, el palacio cerró temporalmente sus puertas mientras los restos mortales de Isabel II eran recibidos con honores por varios guardias del Regimiento Real de Escocia
Un adiós que demostró —una vez más— el sentido aprecio que la Reina sentía por Escocia, que como nación constituyente del Reino Unido, Isabel II era Reina y Jefa de Estado del mencionado lugar.







