La empresa de ingeniería espacial Thales Alenia Space ha presentado el módulo HALO (Habitation and Logistics Outpost), el primer componente presurizado de la próxima estación lunar Gateway, que proporcionará alojamiento a los astronautas de la misión Artemis.
HALO es el primero de una serie de siete núcleos que conformarán el proyecto Gateway, la primera plataforma de investigación que orbitará la Luna, respaldada por la NASA. Ofrecerá funcionalidades esenciales como mando, control y gestión de datos, almacenamiento y distribución de energía, control térmico, así como herramientas de comunicación y seguimiento. El equipo de Thales Alenia Space explica que este módulo “proporcionará a los astronautas un espacio para vivir, trabajar, realizar tareas científicas y prepararse para misiones a la superficie lunar”.
La NASA señala que es uno de los dos espacios habitables considerados para dar soporte al proyecto Artemis. Estos núcleos presurizados ofrecerán puertos de atraque para naves espaciales visitantes, módulos de aterrizaje lunar y vehículos de reabastecimiento logístico. Además, servirán como columna vertebral para el comando y control, así como para la distribución de energía a través de Gateway. HALO también tendrá la capacidad de comunicarse con expediciones en la superficie lunar mediante el sistema Lunar Link, proporcionado por la Agencia Espacial Europea.
HALO a detalle
El diseño de la unidad fue gestionado por el Centro Espacial Johnson de la NASA, en Houston, mientras que la estructura primaria fue desarrollada por Thales Alenia Space. Esta incluye las escotillas, estructuras secundarias externas, control de presión del módulo y del vestíbulo, conductos y líneas eléctricas y fluídicas, parte de los calentadores, el sistema de protección contra meteoritos y la estructura que interactúa con los sistemas de acoplamiento de la NASA. La empresa Northrop Grumman, especializada en tecnología militar, completará su equipamiento antes del lanzamiento a la órbita lunar.
HALO pesa 12 toneladas y ofrece 55 metros cúbicos de espacio habitable. Ha sido diseñado con base en la estructura de Cygnus, una nave de carga utilizada para abastecer la Estación Espacial Internacional (EEI). Está adaptado para soportar la radiación intensa, temperaturas extremas y comunicaciones intermitentes que se experimentan en el ambiente lunar. Cuenta con sistemas de soporte vital y paneles solares para el abastecimiento de energía.
El módulo dispone de tres puertos de atraque para vehículos espaciales y futuros núcleos. Acoplado a la nave Orion de la NASA, podrá albergar hasta cuatro astronautas durante un período máximo de 30 días. Su vida útil está estimada en 15 años, tiempo en el que estará conectado al resto de los componentes de Gateway.
A finales de marzo, HALO será enviado a Estados Unidos para completar su equipamiento interior. Su lanzamiento está programado para finales de 2027 desde la plataforma 39B del Centro Espacial Kennedy, en Cabo Cañaveral, a bordo de un cohete Falcon Heavy, de SpaceX.
Walter Cugno, vicepresidente de Exploración y Ciencia de Thales Alenia Space, asegura que “la inminente entrega de HALO a Northrop Grumman marca un hito importante en la realización de la estación lunar Gateway y refuerza la importancia de la cooperación internacional en la nueva era de la exploración espacial. La estación Gateway servirá como un centro crucial para futuras misiones a la Luna y más allá. HALO desempeña un papel clave en la provisión de infraestructura para apoyar a los astronautas durante su estancia en el espacio”.
El programa Gateway es uno de los proyectos más importantes de investigación a corto plazo de la NASA. A finales de la década de 2020 (si no es que antes), la agencia espacial dejará de destinar recursos económicos y humanos a la EEI para enfocarlos en la investigación lunar. Toda la experiencia acumulada con el laboratorio que orbitaba la Tierra ahora se aprovechará en su sucesor tecnológico, la plataforma Gateway.
Jon Olansen, responsable del programa Gateway de la NASA, ha dicho que esta estación espacial lunar representa “un pilar fundamental para la futura exploración espacial, con el objetivo de facilitar las primeras misiones humanas a Marte”.