Andrea Legarreta y Erik Rubín, quienes durante más de dos décadas fueron una de las parejas más icónicas del medio del espectáculo, decidieron poner fin a su matrimonio. En una entrevista reciente con varios reporteros, la actriz y conductora de televisión habló con franqueza sobre los motivos que los llevaron a tomar esta decisión, explicando que, con el tiempo, su relación fue perdiendo fuerza, lo que los llevó a buscar caminos distintos para su bienestar personal.
Al recordar su historia de amor, Andrea Legarreta mencionó que su romance con Erik Rubín comenzó de manera intensa. La pareja se comprometió y contrajo matrimonio en menos de seis meses. Sin embargo, con el paso del tiempo, la rutina diaria comenzó a afectar su vínculo. “Una relación es cosa de dos, si no se cuida, con el tiempo se convierte en algo automático”, reflexionó la conductora del programa “Hoy”.
Andrea Legarreta compartió cómo las exigencias del trabajo y la familia comenzaron a interferir en su vida en pareja: “me volqué mucho en ser madre, y creo que eso me distrajo bastante, él también se concentró en su carrera”. Aunque funcionaban bien como equipo familiar, su relación como pareja quedó de lado, lo que contribuyó a su distanciamiento.
A pesar de la separación, entre Andrea Legarreta y Erik Rubín persiste un lazo de afecto y consideración mutua: “nos queremos, nos respetamos, pero el amor de pareja se fue apagando”. Este respeto mutuo ha sido fundamental para mantener una relación cordial y enfocada en el bienestar de sus hijas Mía y Nina.
En febrero de 2023, la pareja sorprendió a sus seguidores al anunciar su separación. En un comunicado conjunto, expresaron: “desde la más profunda sinceridad, respeto y honestidad, y por el gran amor que nos tenemos, seguiremos amándonos desde otro sitio”. Destacaron que su historia de amor continúa en familia, como padres de Mía y Nina.
Asimismo, la presentadora de “Hoy” y el integrante del grupo Timbiriche, enfatizaron que una separación de pareja no implica una separación familiar: “no es un pleito, no existe nada malo, ni turbio y la única razón es la transformación del amor en pareja”. Con esta perspectiva, buscan enseñar a sus hijas que el amor puede evolucionar y transformarse, sin perder su esencia.







