“Alito” mueve ficha: Chihuahua ya tiene destapados
Sin titubeos y sin esconder el fondo político, Alejandro Moreno Cárdenas decidió adelantar los tiempos y poner sobre la mesa los nombres que el PRI quiere ver en la boleta de 2027 en Chihuahua: Antonio Meléndez y Alejandro Domínguez.
No fue un guiño. Fue un destape.
Bajo la etiqueta de “Defensores de México”, el dirigente priista hizo lo que en política realmente cuenta: arrancar la carrera antes que los demás. Porque mientras se insiste en que no hay actos anticipados, lo cierto es que el PRI ya está posicionando candidatos, construyendo estructura y enviando un mensaje claro: van a competir, y van en serio.
En Chihuahua, la jugada no es improvisada. Meléndez es la apuesta mediática, el rostro conocido que conecta con la gente. Domínguez es la pieza de operación, el político de tierra que sabe cómo se ganan elecciones. No es casualidad: es cálculo.
Y el cálculo es simple: no llegar tarde.
Porque en la política actual, el que espera a los tiempos oficiales, pierde terreno. Y el PRI —golpeado, pero no muerto— parece haber decidido que esta vez no será espectador.
Lo que hizo “Alito” no fue un anuncio administrativo.
Fue un disparo de salida.







