¿A dónde vamos a parar? Bad Bunny protagonizará el intermedio del Super Bowl LX
Eduardo Arredondo Delgado
El “artista” Bad Bunny (Benito Antonio Martínez Ocasio) encabezará el segmento del entretenimiento en el Super Bowl LX, cuyo evento deportivo se celebrará el domingo 8 de febrero de 2026 en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California. El anuncio se dio ayer en el juego estelar de domingo por la noche entre los Empacadores de Green Bay y los Vaqueros de Dallas.
El más reciente, con Kendrick Lamar en el Super Bowl LIX, se convirtió en el show de medio tiempo más visto de la historia, sumó cuatro nominaciones y ganó el Emmy a Mejor Dirección Musical (ya los premios no son garantía de nada).
La transmisión del Apple Music Super Bowl LX Halftime Show será producida por DPS, con Roc Nation y Jesse Collins como productores ejecutivos, y Hamish Hamilton como director. Roc Nation también actúa como asesor estratégico de entretenimiento de la presentación en vivo, según se filtró.
Había la posibilidad de que otros artistas como Adele y la mismo Taylor Swift pudieran haber engalanado el juego grande la NFL, cuyo evento cultural es una cita obligada a nivel mundial.
El tres veces ganador del GRAMMY, Bad Bunny, figura venerada por una generación probablemente sin identidad se convirtió en poco tiempo en un ídolo de las masas, cuyo fenómeno inexplicable arrastra a multitudes a sus conciertos y que se negó a realizar una gira por la Unión Americana por las constantes redadas de ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) en Estados Unidos.
Los tiempos de The Rolling Stones, ZZ Top, Michael Jackson, U2 cuyas actuaciones dejaron rastros en la memoria colectiva quedaron atrás en una dimensión desconocida para las generaciones que no conocieron el vinyl o el cassette y que les han dado prioridad a los fenómenos masivos sin contenido e
incluso con letras sin sentido y con una vulgaridad estruendosa que de forma vehemente.
Entre el 2020 y el 2022, Bad Bunny fue el cantante más reproducido en Spotify, eso refleja los gustos mundiales de una juventud que prefiere la música chatarra antes del mensaje.
En octubre de 2023, su álbum “Nadie sabe lo que va a pasar mañana”, se convirtió en el álbum más reproducido en un solo día en ese año.
El Super Bowl, más allá de un juego de la NFL es un fenómeno televisivo sin precedente y el nivel de entretenimiento ha venido a la baja artísticamente, tras una crisis en la industria musical donde prevalece lo superficial, plástico, con la condición de que venda, escandalice y hasta cautive a las nuevas generaciones.
El reguetón un género hibrido con raíces caribeñas, surgido en Panamá lo modificaron una nutrida camada de artistas puertorriqueños y lo proclamaron como su bandera.
Mientras que el presidente estadounidense, Donald Trump ejerce mano dura y presume su filosofía de “Make America Great Again” el mundo se solidariza con los migrantes que sin razón buscan cumplir sueños que lamentablemente se ven lejanos, tan lejanos como cuando Chava Flores criticó las utopías mexicanas en “¿A que le tiras cuando sueñas, mexicano?”. Refiriéndose a ese mundo de ilusiones que caracterizan a los mexicanos y que el compositor retrató perfectamente.
Tal vez los mexicanos, quienes residen en Estados Unidos, deberían de entender que nunca serán norteamericanos o coloquialmente gringos en el sentido amplio de la palabra, pese a que los documentos los avalen como residentes o ciudadanos estadounidenses. Deberían de pensar primero en la solidaridad aplicada como otros pueblos, otras naciones que si quisieron crecer y compartir. Lamentable el mexicano es el peor enemigo de otro mexicano en suelo estadounidense. Paradójico, tan paradójico que Bad Bunny será el protagonista del próximo Super Bowl LX. ¿Hay una vacuna para despertar o pedirle a la 4T su último remedio?






