9 veces en las que Lily Collins se convirtió en Audrey Hepburn (sin proponérselo)
Hay rostros que trascienden tendencias y épocas. Desde sus primeras alfombras rojas, Lily Collins ha despertado inevitables comparaciones con el mito de Hollywood Audrey Hepburn, no solo por sus rasgos delicados, sino por una forma muy concreta de entender la belleza: sofisticada, luminosa y siempre natural. Ahora, se ha confirmado que la inglesa de 36 años dará vida a Hepburn en una nueva producción que recordará cómo se rodó Desayuno con diamantes.
Cejas definidas, recogidos impecables, eyeliner elegante y maquillajes que realzan sin disfrazar son las claves de Lily Collins, pero también lo fueron de su predecesora. Repasamos los looks en los que la actriz ha reinterpretado, casi sin proponérselo, algunos de los códigos de belleza más icónicos del cine clásico.
El moño alto que define la elegancia clásica
El moño alto arquitectónico es sinónimo inmediato de sofisticación. Collins lo ha convertido en uno de sus recursos favoritos para eventos nocturnos, dejando el rostro completamente despejado. Igual que Hepburn, el equilibrio está en el contraste: peinado estructurado y maquillaje limpio con eyeliner preciso, pestañas largas y piel luminosa. Un look que estiliza y nunca falla.
Las cejas protagonistas, su gran conexión ‘beauty’
Antes de que las cejas gruesas fueran tendencia, Hepburn ya demostraba su poder expresivo. Lily Collins sigue esa misma línea con cejas pobladas y perfectamente peinadas que estructuran el rostro y dan fuerza a la mirada. Base ligera, colorete suave y labios nude completan una estética fresca que prioriza la naturalidad
El vestido negro más icónico.
El icónico vestido negro confirma que la simplicidad puede ser la máxima expresión de elegancia. Audrey Hepburn lo acompaña con un recogido pulido y maquillaje moderno, mientras que Lily Collins lo reinterpreta con un corte bob por la mandíbula y un maquillaje luminoso, para darle ese toque moderno. Un ejemplo perfecto de belleza y moda atemporal.
‘Eyeliner’ negro: el gesto que nunca pasa de moda
El delineado ligeramente ascendente es uno de los sellos más reconocibles del Hollywood clásico. Lily Collins lo adapta con labios rojos y piel glow, pero mantiene la esencia: mirada abierta, sofisticación y feminidad. La clave está en acompañarlo con sombras neutras y un maquillaje natural
Belleza inspirada en Roma
La combinación de camisa blanca, falda midi y pañuelo al cuello resume el chic europeo más atemporal. Audrey Hepburn se convirtió en un símbolo de elegancia relajada y Lily Collins lo reinterpretó con un aire moderno pero igual de cómodo. El maquillaje natural y el peinado sencillo refuerzan ese efecto effortless tan característico.
Flequillo corto y espíritu parisino
El flequillo mini aporta carácter inmediato y resalta los ojos. Audrey Hepburn se convirtió en símbolo de la modernidad y Lily Collins lo reinterpretó décadas después con maquillajes frescos y luminosos. El resultado transmite un aire juvenil y chic que recuerda al cine europeo clásico
Labios rojos como signo de identidad
Ambas demuestran que el rojo perfecto sigue siendo uno de los mayores aliados de la belleza. La clave está en el equilibrio; Piel natural, apenas contorno y pestañas definidas para dejar que el color sea el protagonista. El labial rojo se ha convertido en una seña de elegancia, feminidad y glamur, demostrando que es totalmente atemporal.
Elegancia bajo la nieve
Incluso en escenas invernales, la elegancia permanece intacta. Abrigos estructurados de pelo, maquillaje fresco y peinados controlados crean un resultado romántico y muy cinematográfico. Lily Collins recuerda esa estética clásica que Hepburn convirtió en un sello propio.
Moño pulido y tiara: glamour clásico
El alto pulido recogido crea un efecto elegante inmediato. Ambas lo combinan con maquillaje luminoso, delineador de ojos definido y una tiara fina y elegante para dar un punto de sofisticación. Un look clásico que sigue funcionando décadas después.







